Redescubri las soledades, las penas los dolores de no tenerte,de no merecerte,de no merecer ni tu desprecio y en estas soledades tan desangradoras redescubrí la pelicula italiana por exelencia "Mi cinema Paradiso" y me remonto a un lugar un momento y a muchas preguntas q ni yo mismo puedo descifrar......."Mi cinema Paradiso"
Encantado por las oscilantes imagenes Salvatore deseaba con todas sus fuerzas que la magia del cine fuese realidad ,Y es acojonante. De verdad. Maravilloso. El cine cobra una vida inusual acogiendo en sus butacas a mujeres que dan el pecho, a hombres que roncan, a toda la convención de Philip Morris, a chicos que se masturban sin reparos durante la primera época del destape, a Charlot, a gandules o aficionados que veían el mismo film una docena de veces, a parejas que van a meterse mano, al cura que censura todos los besos ante el abucheo general, a un trailler de La diligencia, a amores que se encuentran, a Kirk Douglas, a un tipo al que dan matarile y sepultura, a Lo que el viento se llevó, a familias enteras que vivían cada proyección como si fuese la última, e incluso a un hijo puta faccioso de los de platea que se permitía el lujo de escupir a la plebe cuando le salía de los huevos.
Y cuando Alfredo despide a un joven Salvatore diciendo:
"¡Totó. Házme caso. No vuelvas jamás aquí. ¿Me oyes? No vuelvas nunca más a este pueblo!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario