Alfredo doblega su tensión, la apretuja por dentro repitiéndose que ya la vida es mejor, al mismo tiempo cierra los puños con tal vigor que los nudillos le crujen como cruje un pajar seco al ser pisado y si sus dedos hubieran llegado a ser muesca de seguro ardía en combustión espontánea todo su esmirriado ser. Luchando por doblegar al enemigo ya esta en la gran Avenida , abstenciones cero se repite ahora y procede a encender un cigarrillo, ya la vida es mejor se dice, tose y el cigarillo incomoda su caminar, tardíamente le llueven las inconductas del ultimo proceso legal mas no determina posición por ninguna de las partes, es para si y para todos (a la vez nadie) jurado imparcial de la sanción. No siente pesadumbre en el aire ya, la noche es buena , calma , promisoria y paso a paso llega al apacible ovalo , irreconocible de noche, de día un infierno de trajines motorizados, cruza casi sin mirar , una escuela , una universidad hasta que el pie del puente peatonal lo invita al cruce , accede, se percata del aroma toxico, húmedo y se detiene. Enciende otro cartucho tabaquero y mientras baja su temperatura divisa desde la mitad del puente emplazamientos a los que asistió en puntos ya pasados del tiempo. Están todos a su alrededor , los cuenta y es que Alfredo cuenta los objetos con manía con afán como si de ello dependiera alguna concesión divina en seguida le aplica un recuerdo vivo a cada edificación, aquel bloque a la derecha testigo de una incursión universitaria fallida, aquella otra institución a la izquierda punto de encuentro de un fugaz amor, por la otra baranda un edificio más al que seguramente asistió pero por más que esfuerza la memoria no logra asignarle recuerdo alguno o procede a omitir el lugar. Bajo su estático ser el trafico se adormece se notan los últimos transportes públicos cargados de estudiantes y jóvenes trabajadores que atiborran las paradas para luego atiborrar las unidades vehiculares, se imagina las conversaciónes que han de tener los diálogos que a esa edad son deficientes pero siempre novedosos se les ve alegres, al menos el les quiere ver así, revisa su tiempo al escuchar su móvil tiritar, no le presta la mirada, ignora absolutamente al ridículo aparato de comunicación social y resucita mentalmente las coplas de Manrique en su corazón. Finalizado el acto piensa en Rimbaud mas no se apena por el contrario se estimula , cae en la cuenta de estar en este mundo solo para pensar , justifica con ello el libreto agotado, los precedentes, las multas, los malos ratos , recompuesto y sabiéndose mucho muy mejor que antes deja caer el cigarillo sin terminar al pavimento. Acto seguido culmina el cruce del puente.
Se introduce en el cine, llega tarde y a oscuras atropella pies provocando abucheos urbanos. Imagina un par de lugares candidatos a su ser la candidatura mas próxima gana dejandose caer en el acolchado y ergonómico lugar. El filme es aburrido, predecible, taquillero, "top" por ende Alfredito queda dormido y sueña que esta en el mismo lugar con lluvia torrencial en el exterior, estruendos atmosféricos le rodean le sacuden , inconscientemente especula su salida , desiste de ello , sueña a medias y a medias también se repite que la vida ya es mejor.
Terminado el sueño evalúa su marcha pues teme que el diluvio haya sido más real de lo esperado, mira el cielo y es el patético cumulo de nubes y toxicidad de a diario.
Retorna sus pasos uno a uno contándolos, se toma el mentón al llegar a la porción central de la plataforma peatonal observa al rededor , no reconoce el lugar.
Ya en el silencioso ovalo saluda con un ademán al héroe inmóvil dueño del espacio , culmina la Avenida y antes de ingresar a su recoveco la ventisca araña los arboles durmientes el agua discurre por bajos sus pies , respira a medias , con la tos a cuestas, se proclama apto para nuevas correrías sintonizando su lema favorito "la vida ya es mejor"...
No hay comentarios:
Publicar un comentario