sábado, 2 de noviembre de 2013

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La ultima noche que pasaron juntos en ese primer viaje el la invito a cenar, un modesto restaurante en unas cornisas sicilianas atizaban el romance, en la mañana Juan compro un anillo dorado, simple , llano pero se aferro a el todo el camino de regreso al hotel no abrió el puño de la mano, lo introdujo en un sobre de carta con el nombre de ella por fuera, puso el sobre en un ramo de flores que el mismo había recogido del jardín del hotel , rosas, violetas , girasoles y algunas enredaderas conformaban la ofrenda.
Sin nervios el espero el momento ideal, le pago 5 euros a un viejo violinista para que adornara sonoramente el instante de la petición, las velas y el vino hicieron el preámbulo y cuando Juan se sintió listo lanzo una mirada al anciano músico, se puso de rodillas y saco de abajo de la mesa el arreglo floral, tomo de la mano a Lucrecia y muy suavemente , con una sonrisa de extrema alegría le dijo "por que no compartir mas días de viaje , por que no extender los 20 días a 20 años, por que no empezar esa misma noche, en 20 días vi montañas, lagos, pueblos pero vi también como quiero que sea mi existencia, la suerte me ha dado una muestra pequeña de lo que podría ser una vida plena y si tu te animas quiero que esa vida sea por completo a tu lado" dijo el , ella simplemente puso las dos manos en el rostro de Juan le miro firmemente y le beso.
Dos días después ambos se mudaban a una casa que alquilaron en barranco, a ambas familias les pareció una locura producto de la inestabilidad emocional de alguno de ellos, a los amigos les pareció una idea fantástica y celebraron la inauguración de la nueva casa, mas tarde Lucrecia y Juan inauguraron cada rincón de su nuevo hogar. Los días pasaron lentos , gozosos, de colores, y los dos se fueron fusionando cada mañana , después de 1 año de perfecto convivir de pronto Juan empezó a tener migrañas intensas y bastante sangrado nasal, dejo de trabajar y dejo la universidad, Lucrecia hablo con su padre para que les deje vivir a ambos en su casa , solo mientras durara el tratamiento de Juan, su padre con mucha compasión y afecto acepto a la pareja en casa. Se hicieron mas amigos que nunca , ella le leía un cuento cada noche , el tomaba sus medicamentos, calmado soportaba las quimioterapias que le desollaban el alma, ella le daba masajes en los pies ,en la espalda , en el cuello y le llenaba de besos mientras el sudaba, mientras el sufría espasmos y alucinaciones, por las mañanas cuando ella salia a trabajar Juan se levantaba estoicamente, tomaba el libro mas grueso del librero un bolígrafo y muchas hojas de papel, escribía mucho durante toda la mañana muy a pesar de sus dolores y sus sufrimientos. En las misivas el le contaba como la había conocido y como se había interesado ... Lucrecia jamas te conté como te vi danzando una tarde de primavera 3 meses antes de tu conocerme a mi, como me conmovió tu milagroso movimiento, tu sonrisa blanca y sin reparos. Fue esa tarde Lucrecia que tocaste mi alma , me gusto tu figura , tu pelo revuelto , decidido a conocerte me abrí paso entre la multitud pero al llegar cerca a ti un grupo de monigotes te arrebato de mi, me tuve que alejar apenado pero te observe de lejos, concentrado, analítico de tu cuerpo. Al salir te seguí.
Durante 3 horas fui espía , esa tarde de primavera que ya era noche , entraste a un bar , mientras esperaba fume mil cigarros , hasta que saliste y unas cuadras después pude ver donde vivías.Un muchacho te acompañaba , caminaron un poco apartados sin mucha confianza, felizmente lo despediste en la puerta de tu casa, me sentí feliz y decidí hacerme conocer y hacerte saber lo interesado que estaba en ti. Lucrecia querida arme el plan de inmediato en aquella banca de madera frente a tu departamento, esa noche de primavera indague sobre ti , haciendo llamadas y enviando correos , me contaron a grandes rasgos quien eras como eras y te juro que me interese mucho mas .
EL corazón me rebotaba en el pecho la mañana siguiente en la que te envié un e.mail, eligiendo palabras letra por letra arme un mensajito, curioso, gracioso, a la media hora me contestaste y durante los días que fuimos amigos virtuales yo te veía salir de clases, del trabajo, del bar, solo quería confirmar que eras de verdad que eras real, semanas después el momento de que me veas llego...









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