
"Felicia" la niña dientes de sable:
mirada asesina al momento de captar su presa , no le despegaba ni un segundo su felina retina de sobre la cabeza, era ella así, jovenzuela depredadora nociva, no actuaba movida por ningún sentimiento que no fuese el deseo o necesidad del mas puro de los placeres. Se emperifollaba los cortos trajes , el calzado en punta y calado dejando ver su amateur pedicura, el maquillaje estrambótico en su rostro pálido, siempre es requisito llamar la atención , ella no salia todas las noches de faena solamente las noches en las que el antojo carnal le era intenso en sus entrañas.
El primer paso era buscar complices , las hermanas del clan , que al igual que ella , en mayor o menor cuantía, siempre también añoraban el placer, salían a hurtadillas , mintiendo, se daban sus escapadas pensando que jamas nadie se enteraria ,una vez reunido el grupo era necesaria la ingesta del vil alcohol, no en grandes cantidades para no opacar el deseo , la cantidad justa la cantidad que haga silenciar en ella por un momento su conciencia, una vez adormecidos los remordimientos , desconectado el corazón, llega el momento de buscar el nocturno trofeo.
Una discoteca , una fiesta , una reunión o cualquier aglomeracion es buen terreno para rastrear algún ejemplar digno de una refriega en esta acalorada noche.
Los candidatos pasan con coloridos atuendos , de la barra a la pista de baile , de la pista de baile al oscuro interior del lugar , por las mesas , por los apartados, por los muebles , todo el lugar colmado de potenciales caricias. Ellas solo se dedican con discimulo a sonreir y aparentar sorpresa cuando alguno de ellos les aborda , les conversa. Roto el hielo la seguidilla de bailes aumenta el éxtasis , la acechadora, entre copa y copa entre botella y botella entre rumba y samba, se van caldeando los ánimos , los roces se concretan en tomadas de mano, en abrazos efimeros, y los labios de la cazadora ya casi tienen a su tonto remedo de hombre, la lengua por señuelo realiza el trabajo final , siempre con asistencia del escote , de ese modo habiéndole acariciado , besado y rozado, la presa no puede huir mas , acepta acompañar a la niña a su aposento, ella finge sorpresa , su decencia ya en desuso nada puede hacer por impedir el acontecimiento carnal que se producirá una vez mas , encamina a su víctima hacía aquel lugar , oscuro , húmedo , lleno de espíritus de antiguos de predecesores amantes furtivos.
Ya en el aposento pequeño , los ropajes son retirados al apuro, los maquillajes se desvanecen por el ajetreo , ya al natural ella somete al adulterado amor bajo sus casquibanas manos, Felicita dice: "la tiene pequeña pero hay que darle una oportunidad",empañada en sudor la niña dientes de sable le da el tiro de gracia y el combate termina tan rápido como empezó, el placer ya calmado , el calor aplacado , la carne alimentada está, la víctima es invitada al retiro después de succionarle cada rincón con insanidad, un momento de somero disfrute , de ordinaria acción, pues la niña sufrirá un ataque de remordimientos y necesita la soledad que le es tan vital pero tan verdugo de ella y de su tiempo.
Sola ya , llora , se intenta retirar la mugre que momentos antes fue sensualidad, que fue pasión, que fue lujuria, y estará en onda depresión , llorando mares salados de culpa hasta la próxima semana en que sus afilados dientes no resistan mas la carencia de calor ajeno otra vez. Mil veces mas y un ciento tal vez ,se dirá que no es pecado se excusara la falta , se minimizara el echo se comparará su acción con las del antagónico, vera que su acto no es tan malo lo malo es su hoyo, su hueco , su cavidad espiritual que una vez fue templo ahora es estropajo.
pd: Yo lo se porque soy uno de esos fantasmas en aquel aposento , pero a diferencia de otros mi corazón amó y vaya que somos muchos los que penamos en ese pequeño lugar.