sábado, 2 de noviembre de 2013

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Fueron varias semanas de intenso seguimiento,  te observe al detalle , al salir de clases caminabas en grupo, conversabas, reías, los fines de semana solías visitar amistades, bebías , bailabas en discotecas y alguna vez te vi llorar mientras caminabas en una larga avenida, quise acercarme, hablarte, consolarte pero tenia que apegarme al plan, si quería tener éxito debía mantenerme como virtual para ti.
Los mensajes se hicieron mas frecuentes, me contabas de tus proyectos de tesis de tus broncas familiares y poco a poco me confiaste los dolores sentimentales, fingí sorpresa y no saber absolutamente nada, trate de aconsejarte y te apoyaba moralmente, una tarde no soporte mas y busque al patético de tu ex novio,ese que te hacia tanto sufrir, nunca fui visceral pero esa tarde si , lo agarre a la salida de un bar un martes , de un certero golpe de puño le hice sentar en el piso, tomándolo del cuello le dije que te dejara de fastidiar y se alejara , le amenace de muerte , discúlpame me deje llevar.
Casi dos meses después ambos asistiríamos al matrimonio de un amigo en común, me lance y te envié un mensaje preguntando si seria buena idea conocernos, dijiste que si , quede pasmado la mañana de dicho evento en una pequeña iglesia , tu belleza desarmo mi confianza y me pregunte si realmente podríamos tener una historia juntos, tu vestido negro hasta las rodillas dejaban apreciar ligeramente unas piernas de infarto, tus largos brazos muy blancos me hicieron temblar, tu cabello ensortijado y negro absoluto hizo que me decidiera a presentarme a dicha cita, 
Me pare en el lumbral de un portón barroco de la pequeña iglesia, te envié un mensaje de texto "en la puerta en 2 minutos" después de unos segundos me enviaste un mensaje que decía "voltea" , nos saludamos efusivamente y empezamos la conversa mientras la ceremonia proseguía, ni tu ni yo recordamos ese matrimonio solo quedo en la memoria nuestra primera cita.
No quisiste ir a la fiesta de boda a decir verdad yo tampoco, caminamos por la plaza central, luego por las avenidas , la tarde se hizo noche y conversamos aun mas, hasta que llego el momento de la despedida, sin dudarlo me plantaste un beso en la boca , tu sabor caramelo de limón endiablo mi alma, te abrace en la puerta de tu departamento, no me invitaste a pasar, no insiste en ello, te deje esa noche y me senté en la banca de madera frente a tu casa, me quede mirando el cielo negro, nublado, espere la lluvia y mientras saboreaba las gotas imaginaba tu boca con gusto a limón dulce, me di cuenta que ese primer beso me engancho de por vida.
Los días siguientes salimos, jugamos hablamos y aunque el deseo se apoderaba de mis sentidos respete el proceso por que estaba enamorado. Lucrecia querida después de la tercera cita yo ya sabia lo de mi enfermedad, moría poco a poco pero de pena, decidí entonces no decirte nada, sobrellevar el problema , tenia esperanza de curarme pero eso no me preocupaba solo tu captabas toda mi atención, en el fondo yo sabia que la lucha era en vano que solamente era cuestión de tiempo , fui muy egoísta al enamorarte conociendo mi estado, al morir yo te mataría de pena , eso me carcome el alma ahora , desearía que no te hubieras fijado en mi...
Juan guardo las notas en el grueso libro del librero, dos días antes de morir saco el libro y lo dejo en su mesa de noche con un pétalo marcando la pagina 100.
Lucrecia salio del hotel en Roma, tomo el servicio de ferrocarril hacia el sur, 5 hras después estaba en el mismo hotel del primer viaje con Juan, pidió la misma habitación, era una modestia aquel hotel en la esquina superior de la villa, se instalo pero no deshizo el equipaje , solamente saco 3 botellas de vino tinto y las cartas de Juan, pego fotografías en la cabecera de la cama, se recostó sin ropa, bebiendo vino lloro, acariciando el tatuaje de su tobillo ese que decía Juan, sin saber si borrarlo o guardarlo para siempre, una vez mas y 2 botellas después empezó a ver fantasmas, un carnaval de amores en su habitación, simplemente observo , vio a Juan , al abuelo, a ella misma riendo, bailando, viviendo lo que hacia tiempo era felicidad, ya muerta de dolor y pena Lucrecia aplasto contra su pecho las cartas en las que Juan le describió minuto por minuto cada día cada cita cada momento a su lado y pétalos secos (recuerdos de la gran noche)  y durmió...
A la casa de barranco nadie regreso, ni a la gran habitación con librero y mecedora, el padre de Lucrecia recibe llamadas cada 3 meses , es ella mal viviendo en una cornisa siciliana , cenando con Juan cada noche, aceptando sus propuestas de boda, reiniciando aquel viaje cada 20 días por pueblos y villas, amando el vino , amando el queso, amando suavecito recuerdos, con dolor de corazón...







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La ultima noche que pasaron juntos en ese primer viaje el la invito a cenar, un modesto restaurante en unas cornisas sicilianas atizaban el romance, en la mañana Juan compro un anillo dorado, simple , llano pero se aferro a el todo el camino de regreso al hotel no abrió el puño de la mano, lo introdujo en un sobre de carta con el nombre de ella por fuera, puso el sobre en un ramo de flores que el mismo había recogido del jardín del hotel , rosas, violetas , girasoles y algunas enredaderas conformaban la ofrenda.
Sin nervios el espero el momento ideal, le pago 5 euros a un viejo violinista para que adornara sonoramente el instante de la petición, las velas y el vino hicieron el preámbulo y cuando Juan se sintió listo lanzo una mirada al anciano músico, se puso de rodillas y saco de abajo de la mesa el arreglo floral, tomo de la mano a Lucrecia y muy suavemente , con una sonrisa de extrema alegría le dijo "por que no compartir mas días de viaje , por que no extender los 20 días a 20 años, por que no empezar esa misma noche, en 20 días vi montañas, lagos, pueblos pero vi también como quiero que sea mi existencia, la suerte me ha dado una muestra pequeña de lo que podría ser una vida plena y si tu te animas quiero que esa vida sea por completo a tu lado" dijo el , ella simplemente puso las dos manos en el rostro de Juan le miro firmemente y le beso.
Dos días después ambos se mudaban a una casa que alquilaron en barranco, a ambas familias les pareció una locura producto de la inestabilidad emocional de alguno de ellos, a los amigos les pareció una idea fantástica y celebraron la inauguración de la nueva casa, mas tarde Lucrecia y Juan inauguraron cada rincón de su nuevo hogar. Los días pasaron lentos , gozosos, de colores, y los dos se fueron fusionando cada mañana , después de 1 año de perfecto convivir de pronto Juan empezó a tener migrañas intensas y bastante sangrado nasal, dejo de trabajar y dejo la universidad, Lucrecia hablo con su padre para que les deje vivir a ambos en su casa , solo mientras durara el tratamiento de Juan, su padre con mucha compasión y afecto acepto a la pareja en casa. Se hicieron mas amigos que nunca , ella le leía un cuento cada noche , el tomaba sus medicamentos, calmado soportaba las quimioterapias que le desollaban el alma, ella le daba masajes en los pies ,en la espalda , en el cuello y le llenaba de besos mientras el sudaba, mientras el sufría espasmos y alucinaciones, por las mañanas cuando ella salia a trabajar Juan se levantaba estoicamente, tomaba el libro mas grueso del librero un bolígrafo y muchas hojas de papel, escribía mucho durante toda la mañana muy a pesar de sus dolores y sus sufrimientos. En las misivas el le contaba como la había conocido y como se había interesado ... Lucrecia jamas te conté como te vi danzando una tarde de primavera 3 meses antes de tu conocerme a mi, como me conmovió tu milagroso movimiento, tu sonrisa blanca y sin reparos. Fue esa tarde Lucrecia que tocaste mi alma , me gusto tu figura , tu pelo revuelto , decidido a conocerte me abrí paso entre la multitud pero al llegar cerca a ti un grupo de monigotes te arrebato de mi, me tuve que alejar apenado pero te observe de lejos, concentrado, analítico de tu cuerpo. Al salir te seguí.
Durante 3 horas fui espía , esa tarde de primavera que ya era noche , entraste a un bar , mientras esperaba fume mil cigarros , hasta que saliste y unas cuadras después pude ver donde vivías.Un muchacho te acompañaba , caminaron un poco apartados sin mucha confianza, felizmente lo despediste en la puerta de tu casa, me sentí feliz y decidí hacerme conocer y hacerte saber lo interesado que estaba en ti. Lucrecia querida arme el plan de inmediato en aquella banca de madera frente a tu departamento, esa noche de primavera indague sobre ti , haciendo llamadas y enviando correos , me contaron a grandes rasgos quien eras como eras y te juro que me interese mucho mas .
EL corazón me rebotaba en el pecho la mañana siguiente en la que te envié un e.mail, eligiendo palabras letra por letra arme un mensajito, curioso, gracioso, a la media hora me contestaste y durante los días que fuimos amigos virtuales yo te veía salir de clases, del trabajo, del bar, solo quería confirmar que eras de verdad que eras real, semanas después el momento de que me veas llego...









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Cuando Lucrecia levanto la mirada ya los últimos rasgos de obscuridad se desvanecían en el firmamento y en su habitación las sombras cambiaban de lugar , revolvió todo su dormitorio con una mirada acuciosa , aparecieron ante sus ojos imágenes borrosas de las personas con las que había compartido buenos momentos en esos precisos lugares , vio el librero de donde su hermano menor Alberto le robaba cada cuatro o cinco días alguna obra , empezó leyendo cuentos de mitología y termino hurtando los ensayos sobre el tratado de Versalles o los fundamentos teóricos de Pope. Observo la mecedora donde su abuelo pasaba las tardes de los últimos domingos de cada mes, día de visita obligatoria, y le narraba como había conocido a su abuela en una noche de año nuevo hacia ya 60 años, insistía el abuelo cada ultimo domingo de cada mes en contar lo ocurrido aquella noche, Lucrecia había escuchado tantas veces la historia que ya le parecía una fabula de la memoria popular, pero ya el abuelo no la visitaría mas , la muerte se lo arranco un 15 de setiembre hacia ya 2 meses.
Al final observo la cama y el espejismo de Juan apareció ante ella de una forma casi fantasmal, las lagrimas le llenaron los ojos y las ganas de tocar la silueta del aparecido le eran inconmensurables.
Recordó como lo conoció y como se enamoro de el , recordó el alboroto que armaron todos cuando se enteraron que se mudarían juntos, recordó sobre todo los últimos 3 meses que convivieron, meses en los que la leucemia destrozaron a Juan físicamente pero ablandaron sus sentimientos y sus maneras de pensar.
Lucrecia no pudo despedirse de el , la muerte le sorprendió de madrugada un sábado apenas una semana después de la muerte del abuelo. Ella lloraba cada noche ,muerta de amor , muerta por los recuerdos, muerta de soledad, impulsos de alegría inflaban sus pulmones por las mañanas , despertaba antes de la salida del sol , hurgaba el cuarto con la mirada y los fantasmas aparecían ante ella cada mañana.
Cerro la puerta de la casa, ya casi daban las 10 am, un taxi la recogió y la llevo al aeropuerto, ya en el avión se tomo una doble dosis de somnífero para aguantar el horrible vuelo, Lucrecia odiaba los viajes, encendió la música, se puso los audífonos y se dejo llevar por el avión por los somnífero y por el disco en vivo de ultraspank.
Llegó a Roma casi a las 3 de la madrugada , pidió una copa de vino tinto, se lavo la cara y salio a tomar un taxi rumbo al hotel acostumbrado, ya en su habitación se dio un caliente baño de tina,tomando otra copa de vino, viendo su tatuaje  del tobillo en el que decía Juan. Recordó el viaje a Roma que hizo con el, como bajaron a las islas del sur de Italia, en autobús, sin prisas domaron cada villa de la toscana, amando el vino el queso y sobre todo amándose ellos, casi 20 días de travesía habían convencido a Juan de sus sentimientos y decidió pedirle matrimonio el ultimo día de viaje. Lucrecia acepto.