Cuando Lucrecia levanto la mirada ya los últimos rasgos de obscuridad se desvanecían en el firmamento y en su habitación las sombras cambiaban de lugar , revolvió todo su dormitorio con una mirada acuciosa , aparecieron ante sus ojos imágenes borrosas de las personas con las que había compartido buenos momentos en esos precisos lugares , vio el librero de donde su hermano menor Alberto le robaba cada cuatro o cinco días alguna obra , empezó leyendo cuentos de mitología y termino hurtando los ensayos sobre el tratado de Versalles o los fundamentos teóricos de Pope. Observo la mecedora donde su abuelo pasaba las tardes de los últimos domingos de cada mes, día de visita obligatoria, y le narraba como había conocido a su abuela en una noche de año nuevo hacia ya 60 años, insistía el abuelo cada ultimo domingo de cada mes en contar lo ocurrido aquella noche, Lucrecia había escuchado tantas veces la historia que ya le parecía una fabula de la memoria popular, pero ya el abuelo no la visitaría mas , la muerte se lo arranco un 15 de setiembre hacia ya 2 meses.
Al final observo la cama y el espejismo de Juan apareció ante ella de una forma casi fantasmal, las lagrimas le llenaron los ojos y las ganas de tocar la silueta del aparecido le eran inconmensurables.
Recordó como lo conoció y como se enamoro de el , recordó el alboroto que armaron todos cuando se enteraron que se mudarían juntos, recordó sobre todo los últimos 3 meses que convivieron, meses en los que la leucemia destrozaron a Juan físicamente pero ablandaron sus sentimientos y sus maneras de pensar.
Lucrecia no pudo despedirse de el , la muerte le sorprendió de madrugada un sábado apenas una semana después de la muerte del abuelo. Ella lloraba cada noche ,muerta de amor , muerta por los recuerdos, muerta de soledad, impulsos de alegría inflaban sus pulmones por las mañanas , despertaba antes de la salida del sol , hurgaba el cuarto con la mirada y los fantasmas aparecían ante ella cada mañana.
Cerro la puerta de la casa, ya casi daban las 10 am, un taxi la recogió y la llevo al aeropuerto, ya en el avión se tomo una doble dosis de somnífero para aguantar el horrible vuelo, Lucrecia odiaba los viajes, encendió la música, se puso los audífonos y se dejo llevar por el avión por los somnífero y por el disco en vivo de ultraspank.
Llegó a Roma casi a las 3 de la madrugada , pidió una copa de vino tinto, se lavo la cara y salio a tomar un taxi rumbo al hotel acostumbrado, ya en su habitación se dio un caliente baño de tina,tomando otra copa de vino, viendo su tatuaje del tobillo en el que decía Juan. Recordó el viaje a Roma que hizo con el, como bajaron a las islas del sur de Italia, en autobús, sin prisas domaron cada villa de la toscana, amando el vino el queso y sobre todo amándose ellos, casi 20 días de travesía habían convencido a Juan de sus sentimientos y decidió pedirle matrimonio el ultimo día de viaje. Lucrecia acepto.
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